
Pues eso…
Antes que nada, pediros disculpa por el tostón.
¿Oka…?
Pues ala…
Que desde hace no mucho tiempo, los chinos, esos entrañables hombrecillos de ojos rasgados y pálida tez, ya no monta restaurantes chinos en nuestro querido país, no. Ahora montan bares de tapas y restaurantes de cualquier tipo de comida.
¿Cómo…?
Espían el bar o restaurante que les pueda interesar. Hacen una oferta por el a su propietario, siempre muy por encima de la valoración de mercado. Pagan en metálico y los billetes huelen a humedad, a colchón.
Se suelen quedar con el cocinero hasta que aprenden todo lo que cocina para echarlo una vez exprimidos sus conocimientos culinarios.
Y yasta, te encuentras con un restaurante de cocina tradicional catalana regentado por chinos, donde solo uno o dos sabe decir “habas a la catalana” Los demás, simplemente sonríen y asienten continuamente con la cabeza.

Si es un bar, es mucho más sencillo, sirven bebidas, cosas para picar, bocadillos y, nunca faltara un jamón encima de la barra. Cosas que ellos sepan hacer sin muchas complicaciones.
En estos bares, las bebidas, las tapas y los bocadillos son mucho mas baratas que en el resto de bares que puedan haber por las inmediaciones. Si haces un par o tres de consumiciones, te invitan a otra. Y, además, fían.
¿Y cómo pueden reventar precios de esa manera…?
Se traen a compatriotas a los cuales explotan hasta que compran su libertad. En ese periodo de tiempo que puede variar de 3 a 5 años, el explotado trabaja a cambio de comida y catre. Si a eso le sumamos que no pagan impuestos durante 5 años y al acabar el plazo de excepción tributaria, lo ponen a nombre de otro familiar…
El problema de vender barato y fiar es que suele reunir a la flor y nata de los alrededores y, como mínimo, acabar a hostias una vez al mes.
Pero eso no es lo grave, lo realmente grave es que también van esas personas que, por ahorrarse 20 o 30 míseros céntimos, son capaces de mezclarse en un ambiente tan insoluble.
¿Por qué es grave este hecho…?
Por que todo el dinero que entra en un negocio regentado por un chino, desaparece de la circulación. Bueno, eso no es del todo cierto, una parte va a parar a las tragaperras.

¡¡¡Atención al dato!!!
En lo que va de año, las incautaciones por evasión de divisas hacia China en el aeropuerto de el Prat de Llobregat, en Barcelona, se han triplicado.
El articulo lo leí la semana pasada en “el mundo” o en “el país” y no he sido capaz de encontrarlo para poner las cifras exactas :(
Pero vamos, que se están llevando la gasolina de nuestro motor para China.
Eso significa que, teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad basada tristemente en el consumo, con el tiempo, será desastroso para la economía de un país invadido por los chinos.
Si el dinero no rueda, nos vamos todos a la mierda.

Se lo hacen todo entre ellos, se prestan el dinero entre ellos, se compran la ropa, la comida y todo lo que puedan necesitar entre ellos.
Ya no entrare en que todo lo que se vende en bazares chinos y tal, son artículos marcados con la etiqueta de “explotación infantil”. Por que esa, ya es otra historia, igual de terrorífica o mas que la que os estoy contando.

Lo que si os puedo asegurar, por que la información me la ha dado alguien que tiene acceso a ella, es que en Espanya no mueren chinos.
No…
No es que nos los estemos comiendo cada vez que pedimos “ternera con bambú”.
No…

Aun que si es cierto que los restaurantes chinos venden tan barato por que casi todo lo que cocinan esta caducado. Aquí, en Badalona (Barcelona) no hace más de 2 años, cerraron una nave industrial grandísima, donde solo podían comprar chinos, y el 99,9 por ciento de comida que vendían, estaba caducada.
Sip…

Bueno, que no, que no comemos chino.
La cosa es un poco más complicada. Cuando el chino en cuestión envejece, se va a morir o simplemente, vuelve a su país por que ya se ha hecho rico o se ha cansado de que lo exploten, su documento es aprovechado por otro. Y en un país donde los funcionarios son más sobornables que
Francisco Camps con unos trajes hechos a medida, eso es lo más fácil del mundo.
Así, el que vuelve a nuestro país, es un chino joven, fuerte y con ganas de hacer fortuna, aun que para ello tenga que trabajar 24 horas al día, 7 días a la semana, comer una vez al día un bol de arroz y dormir en el suelo rodeado de otros chinos que, como el, sueñan con que llegue el día en que su estatus social les permita traerse a otros compatriotas chinos a los que esclavizar.
Por los siglos de los siglos. Aaaaaaaaaaaaaamen.

Resumiendo que es gerundio:

Yo, ni como en un chino, ni compro en un chino, ni consumo en un bar o restaurante regentado por un chino. Por que prefiero pagar 20 o 30 céntimos mas sabiendo que el dueño de ese bar, restaurante o comercio, se los gastara en mi negocio o en tu negocio. Y así, el dinero seguirá rodando y moviendo el mundo…
Que triste ¿Verdad…?
Besos y abrazos a casi
tod@s.
PD: Todo lo explicado en este post, articulo o entrada (llamarlo como os salga de los cojones) es verídico, vivido por un servidor a lo largo de 6 años. Creo que es tiempo más que suficiente para forjarme una opinión, aun que solo sea eso ¿no...? ;)